Tiras cómicas

¿Te gustan las tiras cómicas? ¿Cuáles son tus historietas favoritas?

Yo tengo un amigo que estudia dibujo en España y quiere ser caricaturista. Él me contó que en España a las tiras cómicas se les conoce popularmente como tebeos. El nombre viene de una revista de historietas española fundada en 1917 y publicada hasta 1998, que se llamaba TBO. La revista estaba dirigida a niños y jóvenes y publicaba historietas humorísticas. Dice que la revista fue tan popular en su momento, que en los años sesenta el Diccionario de la Real Academia Española adoptó el término “tebeo” para designar las historietas gráficas.

images_0

Como me interesó mucho el tema, estuve investigando en Internet para saber un poco más de las historietas en España. Descubrí que son varios los personajes que componen el mundo del cómic español. Entre ellos, los que más me llamaron la atención fueron Mortadelo y Filemón, dos detectives muy pintorescos, creados por Francisco Ibañez en 1958.

Mortadelo es alto, delgado y calvo. Tiene una nariz enorme y lleva gafas porque no ve muy bien. Generalmente va vestido de negro y le gusta mucho disfrazarse. Filemón es bajo, tan calvo como Mortadelo, y siempre va vestido con unos pantalones rojos y una camisa blanca. Mortadelo y Filemón trabajan juntos y viven muchas aventuras. Otros personajes de la serie son el Súper, jefe de Mortadelo y Filemón en la agencia T.I.A. (Técnicos de Investigación Aeroterráquea), la señorita Ofelia, que tiene el pelo rizado y es la secretaria del Súper, y el Profesor Bacterio. El Profesor Bacterio tiene una barba larga y muy negra. De sus inventos se pueden esperar los más disparatados resultados. Le prometió a Mortadelo que le daría una medicina para que nunca se le cayera el pelo y… ¡Mortadelo se quedó calvo!

Las aventuras de Mortadelo y Filemón han sido traducidas a más de doce idiomas. En inglés se les conoce como Mort and Phil. ¿Has leído alguna de sus historias? Han aparecido en revistas, antologías, películas y dibujos animados.

Mira la ilustración y adivina quién es quién. ¡Buena suerte!

Read More...

La familia de Carlos IV

Madrid, 29 de agosto de 2012

Querido Daniel:

¿Cómo estás? Espero que muy bien. Yo estoy bien, ¡Madrid me encanta!

Ayer por la tarde estuve de visita en el Museo del Prado. ¿Sabías que los domingos la entrada es gratis? Vi muchos cuadros y obras interesantes. Uno de los que más me llamó la atención fue el de La familia de Carlos IV, de Fransisco de Goya. ¡El cuadro es enorme! Se conservan también cinco de los bocetos que hizo Goya para completar el cuadro.

unidad1blog4familiacarlosv

En el museo me explicaron que en la época de Carlos IV no existían las cámaras fotográficas. Esto no impedía que los altos personajes de la corte quisieran tener retratos suyos y de sus familiares, así que para esto empleaban pintores. ¿Te imaginas varias horas detenida en la misma posición frente a un pintor que está dibujando tu retrato? ¡Ufff, de decirlo ya estoy cansada! Los pintores trabajaban muchas veces para el rey, a tiempo completo, o cumplían con determinados encargos. Fransico de Goya era uno de los pintores de la corte de Carlos IV y llegó a ser nombrado “primer pintor de cámara”.

En la primavera de 1800, a Goya le encargaron pintar un retrato de la familia real. A solicitud de la reina, y para evitar que los miembros de la familia real tuvieran que posar juntos durante largas horas, Goya fue pintando a cada miembro por separado. Esta es la razón por la que existen los diferentes bocetos que te conté. El retrato de la familia completa estuvo listo un año y medio después. Te incluyo una foto del cuadro.

image

Este cuadro es muy importante por diversas razones. Se dice que Goya pintó a los miembros de la familia real tal y como eran, sin embellecerlos. La reina aparece como la figura principal, a diferencia de las costumbres de la época que presentaban generalmente al rey como la figura más importante. Si te fijas, aparece una figura femenina a la que no se le ve el rostro. Dicen que este fue el recurso que Goya utilizó para representar a la futura esposa del príncipe.

Las Meninas, de Diego Velázquez, también me gustó mucho, pero ya eso es tema para otra carta.

Saludos a todos y escríbeme pronto.

Un abrazo,

Sara

Read More...

El sol rojo – Leyenda guaraní

Cuentan que entre los indios mocoretáes había un joven muy valiente llamado Igtá, que era muy buen nadador. Igtá estaba enamorado de Picazú, una hermosa muchacha,  y quería casarse con ella.

Los padres de Picazú estuvieron de acuerdo y llamaron al Tuyá, el adivino de la tribu, para que consultara a la Luna.

index

El Tuyá interpretó que la Luna aprobaba la boda de Igtá y Picazú, así que el jefe de la tribu le pidió a Igtá que demostrara que merecía casarse. Para probarlo, debía tirarse a la laguna y nadar durante largo rato. Después, debía salir a cazar y traer muchos animales.

Igtá, que era excelente nadador y había cazado mucho desde su niñez, realizó las pruebas con éxito.

Las ceremonias de la boda se realizaron una noche, después de tres lunas. Se encendió una gran hoguera y a su alrededor todos los invitados comían, bebían y bailaban, festejando el matrimonio de Igtá y Picazú.

Pero algo faltaba para que los jóvenes fueran felices: estar seguros de que Tupá, su dios, había aprobado la boda. Al día siguiente, por la noche, comenzó a llover. Eran las lágrimas de Tupá porque no estaba contento con el matrimonio de Igtá y Picazú.

Los enamorados se sintieron muy tristes porque no podían continuar perteneciendo a la tribu. Tenían que arrojarse a las aguas de la laguna y nadar hasta una isla donde vivían todos los que se habían casado contrariando la voluntad de Tupá. Debían abandonar a sus familias y no volver nunca más.

Al día siguiente paró de llover. Por la tarde, a la hora en que el sol iba a ocultarse, Igtá y Picazú se arrojaron al agua y comenzaron a nadar. Los miembros de su tribu los maldecían para aplacar el enojo de Tupá y evitar sus castigos.

Igtá, hábil nadador, consiguió nadar bastante y ayudar a su compañera. Cuando les faltaba poco para llegar a la isla, un guerrero malvado de la tribu llamado Ñuatí, les arrojó una flecha. Los otros guerreros lo imitaron y una lluvia de flechas llegó hasta Picazú e Igtá, que desaparecieron de la superficie de la laguna.

En ese preciso instante el sol, que se hundía en el horizonte, tomó un intenso color rojo; y su luz tiñó la laguna e iluminó de rojo los campos y el cielo. Esto llenó de asombro a los miembros de la tribu que, atemorizados, se alejaron de allí. Mientras tanto, Igtá y Picazú, ayudados por Tupá, lograban salvarse y vivir felices.

Read More...

Una celebración

La semana pasada fui con mis amigos a una exposición de Fernando Botero en el Museo de Bellas Artes, aquí, en Ciudad de México. La exposición se llamaba “Fernando Botero: Una celebración” y era, efectivamente, una celebración de los 80 años de vida del pintor.

Antes de ir, yo pensaba que Botero solo pintaba cuadros en los que aparecían personas un poco pasadas de peso. ¡Qué va! En la exposición se exhibían más de 170 obras, entre pinturas, dibujos y esculturas, que hacían un recorrido por los 65 años de trabajo artístico del pintor colombiano.

images

Fernando Botero nació en Medellín, Colombia, en el año 1932, y realizó su primera exposición en 1948. A medida que avanzaba por las diferentes secciones de la exposición, pude observar la evolución de su formación artística. Había temas que se repetían una y otra vez, como la Colombia de la infancia del pintor. Leí que para Francisco Botero el volumen representa el entusiasmo por la vida, de allí que sea un sello característico de su obra. Actualmente, este pintor colombiano es considerado el artista latinoamericano vivo más importante del mundo.

En una conferencia de prensa, Botero declaró que había elegido a México por su riqueza cultural y que estaba orgulloso de exhibir su obra en el palacio de Bellas Artes. “Fernando Botero: Una celebración” es la quinta, y más grande, exposición del pintor colombiano en México. La primera fue hace más de 30 años, en 1980.

De todo, lo que más me llamó la atención fueron las esculturas gigantes que había a la entrada del Palacio de Bellas Artes. ¡Están hechas de metal! Yo creo que son divertidas y magníficas. El caballo es una de mis favoritas. Me imagino que solo un gigante podría montar en él. Las esculturas de Botero han estado en las plazas y avenidas más importantes del mundo.

Como mi hermano estaba estudiando y no pudo venir conmigo, le compré un catálogo con fotos de todas las obras de la exhibición, además de cinco cuentos escritos e ilustrados por Francisco Botero. Estoy seguro de que le va a encantar.

Read More...